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martes, 2 de diciembre de 2014

Cementerios del mundo: Cementerio de la almudena

Abrimos las puertas de un nuevo camposanto esta vez para quedarnos en España para hablar e uno muy especial. El cementerio de la almudena en Madrid
El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Este es uno de los cementerios más conocidos, no tan solo por ser uno de los más grandes de Europa occidental, sino que también por poseer varias leyendas que le caracterizan…
Se encuentra en casi pleno centro de Madrid, en él descansan aproximadamente 5 millones de cuerpos sin vida (hay más personas en él que en dicha ciudad), tiene 120 hectáreas de extensión. Algo curioso es que normalmente los cementerios siempre están a las afueras de las ciudades, y este no era una excepción, en el siglo XIX este quedaba muy lejos, pero al hacerse más grande la ciudad ha terminado formando parte del casco antiguo.

Hasta 1881, cuando alguien fallecía en Madrid se enterraba en los cementerios que había al lado de las iglesias, pero ese año ocurrió un suceso que hizo que cambiaran esta tradición, en la iglesia de Pasajes, un pueblecito de Guipúzcoa, ese año falleció mucha gente y la enterraron en la iglesia, a consecuencia de este hecho empezaron a surgir epidemias dentro de esta y provocó la muerte a 83 personas. Después de este hecho Carlos III ordenó que todos los muertos tuvieran que ser enterrados a las afueras de los lugares sagrados.
En 1884 se construyo este cementerio, fue antes de lo previsto, ya que hubo una gran epidemia de cólera.
El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Unas de las leyendas es la del ángel exterminador, el protagonista de esta se encuentra en este cementerio sentado coronando una cúpula de una capilla. Según cuenta la leyenda decían que muchas noches ese ángel hacia sonar esa trompeta, y que aquellas personas que se encontraran cerca y escucharan sonar esa trompeta tenían los días contados, aunque hay otra variante de la leyenda que dice que el día que este haga tocar la trompeta será el día del anuncio del apocalipsis, es por eso que se restauró esta figura y le pusieron la trompeta que previamente tenía en la boca, encima de las rodillas para evitar que pudiera hacerla sonar.
 El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Esta capilla fue construida 1924 y decían que en su interior durante la guerra civil habían tantos cadáveres dentro de la cúpula que y llegaban con tanta rapidez que era muy difícil poderlos enterrar que se amontonaban y debido a la putrefacción el interior de la capilla tuvo que ser reconstruida.
Otra leyenda tiene que ver con un enterrador y un chico que fue a hacer fotos de las esculturas de las tumbas, y hubo una tumba que le llamó mucho la atención y se quedo mirándola, cuando de repente un hombre le tocó la espalda y le empezó a hablar, le preguntó si le gustaba la escultura y el chico respondió que sí, el hombre le dijo que había enterrado él la persona que yacía en ese tumba y cuando este se fue, el chico miró la tumba y se dio cuenta que ponía 1820.
Hay tumbas que guardan terribles secretos, como la de José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez-Moris, un asesino que mató a cuatro personas en pleno campo del retiro, en su tumba hubo extrañas procesiones y peregrinaciones que iban expresamente a su tumba.

El cementerio civil se construyo dentro del cementerio de la Almudena para enterrar a todos aquellos que según la iglesia no eran dignos de ser enterrados en un campo santo, la primera que fue enterrada en dicho cementerio, fue una chica de 20 años que se suicidio.
Hubo mucha gente que quiso ser enterrado en esa zona porque no compartían la ideología de la iglesia, en ella fueron enterrados masones, gente de muchas religiones…
El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Cada noche hay cuatro guardias haciendo la ronda, y a uno de ellos mientras la hacía le ocurrió un suceso algo muy intrigante (que seguramente nos ocurre a nosotros mismos y nos vamos corriendo sin volver jamás a ese lugar), iba andando y observando cuando de repente entre la oscuridad de la noche, a lo lejos, vio la llama de una vela, al acercarse descubrió, que dicha vela estaba sujetada por la cabeza de un cerdo asado sobre una bandeja y toda rodeada de flores.

Este era el cementerio principal de Madrid hasta 1973, con el paso de los años ha vivido todo tipo de cambios y tragedias que siempre quedaran y irán aumentando con el paso de los años…

viernes, 14 de noviembre de 2014

Cementerios del mundo: Cementerio Greyfriars

Volvemos con la sección que habla de los cementerios mas peculiares del mundo, con mucha leyenda detrás. Por eso hoy hablamos de uno que tiene fama de ser de los mas embrujados del mundo

En pleno corazón de la ciudad antigua, muy cerca de Royal Mile, tras una siniestra verja metálica al otro lado de la carretera desde donde la siempre vigilante figura de un perro observa el tránsito de la ciudad, encontramos Greyfriars Cemetery, posiblemente uno de los camposantos más encantados de Europa. Actualmente es conocido por la historia del Skye Terrier Bobby, que en el momento de morir su dueño no quiso apartarse de su tumba, guardándola día y noche durante catorce años ante la sorpresa de los edimburgueses, quienes simpatizaron con el animal y corrieron la voz por toda la ciudad. ¿Y por qué una estatua? La historia ni empieza ni acaba ahí. En 1858 John Grey, el dueño, muere de tuberculosis dejando a su perro de dos años desamparado, pues en aquella época, como método para recaudar impuestos, cada dueño debía pagar por su mascota tasa al gobierno, una licencia. Ocurrió que la conmovedora historia de este fiel animal conmovió incluso al alcalde, quien se ofreció a pagar este impuesto por Bobby hasta el día que este muriese. Al poco de hacerlo William Brodie le había dedicado una estatua frente al cementerio en el que había muerto su dueño y en el que él mismo sería enterrado. Evidentemente el perro no podía ser enterrado en el propio camposanto junto al resto de cadáveres humanos —es de suponer que enterrar animales junto a personas no debe de ser un signo de respeto—, pero sí cerca de la puerta, dentro de las murallas y no muy lejos de su su dueño.
Hoy pueden visitarse ambas lápidas.

Pero esta solo es la cara más amigable y halagüeña del cementerio. Sus caminos salpicados de tumbas por doquier, así como los adornos de estas, que suscitan un sentimiento inmediato con la temática memento mori y tempus fugit —”recuerda que vas a morir” y “el tiempo pasa muy deprisa”— con sus calaveras, relojes de arena, figuras sin cabeza y demás ornamentaciones que a más de uno le harían retroceder en una visita en mitad de la noche. Este cementerio no pretende intimidar, pero lo consigue sutilmente por medio de la propia autosugestión, tal y como lo hacen las buenas películas de terror. El visitante entiende que solo son un montón de hoyos y piedras, quizás los restos de algún cadáver más o menos desintegrado; sin embargo, uno advierte más cosas: el silencio que reina en el interior a escasos pasos de cruzar la verja metálica, el hedor de la tierra, ojos tallados sobre calaveras siniestras que parecen seguirte por el césped, las tumbas enrejadas para evitar el robo de los cuerpos, los cuervos que no se ven pero se escuchan caminando sobre la hojarasca de los imponentes mausoleos; pero por encima de todo, esa calma inquietante que nubla el aire cuando cae la noche, cuando llega la hora favorita para esas efigies de piedra que escrutan a través de las rejas de las tumbas que guardan, desde donde nunca podrán escapar, los rayos de luz que oscilan desde tu linterna.

En 1679 un grupo de rebeldes llamados Covenanters contrarios a la reforma protestante impulsada por Cromwell fueron encarcelados en Greyfriars bajo la orden del entonces rey Carlos II, y muy importante, gracias al trabajo de George McKenzie, un importante abogado de la ciudad que estaba a su servicio. Tras perder la batalla de Bothwell Bridge más de mil acabaron en esta sección del cementerio —la cual siempre ha estado abierta al público— debido a que eran demasiados prisioneros para la capacidad de la cárcel. No solo eran alimentados de manera pésima, sino que carecían de refugio alguno donde cobijarse durante el largo invierno que les tocó soportar. Como era de esperar, algunos murieron de frío. Otros simplemente fueron asesinados públicamente por el gobierno. Todos estos últimos fueron enterrados en el propio cementerio, y algunos más que vinieron después, aquellos que infelizmente no quisieron jurar lealtad a la figura del rey. Actualmente el lugar donde fueron enterrados los Covenanters no coincide con el del área de la verdadera prisión que he mencionado, sino con otra que recientemente ha sido cerrada al público.

George McKenzie había torturado a estos Covenanters hasta la muerte y se había ganado una horrenda reputación.Ocurrió que irónicamente su mausoleo había sido construido muy cerca del lugar en el que todas sus víctimas habían sido enterradas, lo que provocó un cierto aire de morbosidad en torno a su persona, repudiada incluso por los niños, que en su época se acercaban hasta las mismas puertas de su mausoleo para incitarle a salir para después salir corriendo, solo por si acaso. Había obrado tan mal, que por ello se creía que nunca podría descansar en paz. Pasaron entonces unos cuantos siglos hasta que la ciudad de Edimburgo y sus habitantes hubieron olvidado esta terrible historia y a este  personaje en particular, pero entonces algo volvió a resucitar a McKenzie. En una gélida noche de Diciembre un mendigo buscando cobijo en el cementerio de Greyfriars se topó con uno de los mausoleos más solicitados por los sin techo del lugar: la tumba de George McKenzie. La verdad sea dicha, no conocemos realmente su historia con detalle, pero hay una versión popular que podría ser verídica, y es la siguiente: al mirar por el enrejado de la puerta distinguió una abertura con luz y decidió investigarla. Saltó la valla y se colocó entre el muro de detrás y el mausoleo, donde vio un lugar por el que colarse: una grieta estrecha pero por la que cabía si lograba esmerarse. Una vez dentro descubre una escalera que baja y decide investigar, pero lo hace con tan mala fortuna que tropieza en la oscuridad y cae en un sótano lleno de ataúdes, concretamente sobre uno que reza “George McKenzie”. Asustado, trata de volver a la superficie, pero entonces es retenido y vapuleado, incluso arañado. Un hombre que paseaba al perro oye el alboroto y se acerca inquieto para curiosear. Desde la distancia, a oscuras y bajo una turbia cortina de lluvia ve salir desde un mausoleo la figura esquelética de un hombre gruñendo, muy agitado y furioso. De modo que el chucho y su dueño creen que es un espectro que se ha levantado de su tumba y sale corriendo; mientras que el mendigo cree al ver la sombra del dueño del perro que este es el espectro que todavía le está persiguiendo. Con los testículos tocándole las puntas de los pies el paseante se dirige rápidamente a la policía a contarles lo sucedido. Los agentes encuentran la grieta y documentan el suceso. Y hasta varios años no ocurre nada más…

Es a partir de este incidente cuando, ya sea por obra de la sugestión o no, comienzan los rumores y habladurías sobre el Poltergeist de McKenzie. Hay que entender que  la figura de McKenzie solo es conocida por los guías turísticos, quienes contaban esta historia para asustar a los visitantes nocturnos que acudían a los tours. City of the Dead Tours es el nombre de esta organización y quienes tuvieron la “suerte” de ser sorprendidos en una de las visitas por el fantasma del mausoleo. Puntos del terreno donde los turistas sentían un intenso frío, mareos e incluso empujones fueron solo algunos de los elementos que propiciaron la historia de la tumba encantada. De hecho, algunos de estos visitantes aparecían a la salida con arañazos descomunales desde la cabeza hasta más allá del cuello o con moretones causados por los empujones o golpes que sentían en el sótano del mausoleo. Al mismo tiempo, estos fenómenos parecían incrementarse —no sin el aviso previo de los guías que se eximían de responsabilidad antes de cruzar la reja— al entrar en la prisión/cementerio de los Covenanters. La policía de Edimburgo posee sucesos paranormales documentados en los que se ven claramente las heridas de las víctimas de la presencia maligna que no podía descansar en paz: el espíritu de McKenzie, que no solo era una figura malvada en su época y famosa, sino que además infame. Pero la atracción terminó en el año 2003, cuando dos sombras fueron descubiertas por la policía en mitad de la noche,  hurgando en la prisión de los Covenanters. Dos sombras humanas que se movían pero que hacían caso omiso de las órdenes de los agentes, quienes no tuvieron otro remedio que acercase a investigar. Lo que encontraron fue escabroso como poco: dos niños estaban teniendo relaciones sexuales con dos respectivas calaveras que habían profanado de las tumbas del camposanto. Ya en la comisaría, fríos y rígidos como piedras los infantes no dicen nada, hasta que uno de ellos rompe a llorar y cuenta, para sorpresa de los agentes, lo que había ocurrido. “¡McKenzie nos obligó a hacerlo!”, gimoteaba. Difícilmente los agentes reconocían aquel nombre, mucho menos unos niños que contra todo pronóstico se habían internado en la zona más siniestra y oscura del cementerio para robar calaveras y jugar con las cuencas de sus ojos.
A partir de ese momento, la puerta a la prisión de los Covenanters se encuentra cerrada a cal y canto y no es posible acceder a ella bajo ningún concepto; sin embargo, la tumba de McKenzie sigue a la vista de cualquiera que tenga el nervio y la insensatez de visitarla de noche, donde ya ni siquiera se hacen visitas por miedo a que esta terrible historia pueda afectar a más turistas.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Cementerios del mundo: Cementerio Stull de Kansas City

Viendo que en los especiales de Halloween hablamos de cementerios y que fueron aceptados con gran aceptación, abrimos esta sección para hablar de uno con mucha leyenda y no es que sea precisamente amable. Hablemos del Cementerio Stull de Kansas City

Existen cementerios especiales en el mundo, pero este dicen que es el más especial, es el del pequeño pueblo de Stull, a unos kilometros de Lawrence, Kansas.
Este cementerio junto con su iglesia está plagado de leyendas que hablan de fantasmas, espectros y el diablo entre sus terrenos. La leyenda habla de que en el cementerio de Stull está la entrada (o al menos una de las siete entradas) que tiene el infierno…
 Ubicado en Kansas City, EE.UU., su apodo es "Las Puertas del Infierno". Se dice que un muchacho que se creía podía convertirse en hombre-lobo esta enterrado ahí, o que ese niño es hijo de Satán y una bruja residente. Satánicos y Wiccanos dirigen sus rituales desde este cementerio en la primavera y los equinoccios.
El Cementerio de Stull y la iglesia abandonada que descansa a su lado, se localizan en un diminuto pueblito de igual nombre, de no más allá de veinte residentes. El lugar es conocido como una de las "siete entradas al infierno".
La leyenda no es para nada reciente. La ciudad de Stull es muy pequeña, tanto que ni en los planos de carretera aparece. El lugar tiene unos pocos habitantes, pero no son sus humanos lo más famoso allí, sino todos los que no lo son. Este sitio posee un número de leyendas y cuentos extraños que se ligan a la vieja iglesia y al cementerio aledaño justo encima de la colina. Allí, justo en ese lugar es donde se dice está la boca del infierno.
Estas leyendas tienen más de cien años. Pero llegaron a la gente en los años 70. En noviembre de 1974 apareció un artículo en el periódico de la universidad de Kansas que contaban una serie de hechos extraños en la zona de la iglesia de Stull. Según el artículo, “el lugar fue frecuentado por leyendas y sucesos diabólicos, sobrenaturales”, las leyendas afirman que el cementerio era uno de los lugares de la tierra en donde el diablo aparece en persona dos veces al año. El cementerio ha sido fuente de muchas leyendas en la zona, historias que habían sido contadas con el paso de los siglos.
Las historias no sólo hablan de hechos de hace cien años. Las hay ahora, y en época más reciente, historias más modernas. Por ejemplo, se habla de que un estudiante denunció haber sido cogido por un brazo por algo que no veía, mientras que otros hablan de haber perdido la memoria al visitar este lugar.
 
Según los residentes de Stull, todo lo que se dice de su pequeño pueblo es cierto. El propio párroco del lugar las cree, asegurando que no son invención de estudiantes. Y la gente también las cree. Tan convencidos están que es por todos sabidos que en el cementerio, el Demonio se aparece en el equinoccio de primavera y en Halloween. El 20 de Marzo de 1978, más de 150 personas estuvieron esperando en el cementerio la llegada del demonio, así como a los espíritus que habían muerto de forma violenta y habían sido enterrados en ese mismo cementerio. Aunque nada ocurrió, la leyenda se mantuvo como real.
 Con los años 80 corriendo, las historias se mantuvieron como el primer día. Llegando incluso a aumentar en cantidad. A tanto llegó que se hizo un registro de toda actividad extraña que ocurriera en el lugar. Aunque parecen poco más que leyendas urbanas, contadas por adolescentes y estudiantes de universidad, la base sigue allí. Una de estas historias cuenta, que dos hombres visitaban el cementerio de noche cuando se asustaron al ser tocados por un fuerte viento que parecía soplar de ninguna parte. Cuando regresaron asustados al coche, descubrieron que este había sido movido del sitio donde lo habían aparcado: justo al otro lado de la carretera y en dirección opuesta. Otro hombre declaró experimentar este mismo viento anómalo, pero dentro de la iglesia del cementerio. La corriente del aire le golpeó lanzándole al suelo e impidiéndole que se moviera. Precisamente dentro de esa misma iglesia, testigos han asegurado que llovía dentro cuando en el edificio no hay ningún tipo de azotea para que esto ocurra.

 Las mismas leyendas hablan que el diablo ha estado apareciéndose desde 1850 y que el nombre original de la ciudad era Skull (“craneo”) y que se cambio para ocultar que allí se practicaba magia negra. Los colonos más tempranos practicaban la brujería en este lugar y con el tiempo se cambió el nombre.En 1980 apareció un artículo en el “Kansas City Times” que completó aún más los rumores sobre el cementerio de Stull y la iglesia ya abandonada. Según se cuenta, el diablo elige dos lugares para aparecerse en la tierra cada Halloween. Uno de ellos fue “Tumbleweed Hamlet” de Stull, Kansas y el otro lugar el “desolate plain of Indiana”. Desde estos lugares, de acuerdo con el artículo, el Diablo recolecta a toda la gente que ha muerto de forma violenta en el pasado año para poder estar en la tierra durante la medianoche de Halloween .¿Por qué en Stull? Según cuenta la leyenda, en este lugar en 1850 “alguien o algo apuñaló al alcalde dándole muerte en un viejo granero de piedra en el cementerio”. Con los años, el granero fue convertido en iglesia, que fue arrasada por un incendio. Fue reconstruida y desde entonces un crucifijo de madera aparece bocabajo cuando los transeúntes pasean por allí a media noche… Hay que mencionar también, que un árbol viejo que hay en la zona, fue usado para ahorcar a varias brujas condenadas. Allí se dice que también hay un sepulcro con los huesos de un “hijo de Satán”. El niño nació deforme y duró muy pocos días y el cuerpo fue enterrado en Stull. Algunos hablan de que su fantasma vaga por allí, habiendo fotos de un hombre joven que mira con firmeza hacia fuera desde detrás del árbol.

 Otra de las historias de este lugar, es que en 1993 o quizás 1995, Juan Pablo II pidió volar con su avión privado sobre la zona de Kansas, pero pidió no pasar por este lugar por ser zona profanada.Hoy día la iglesia ha sido demolida, aunque se desconoce los motivos reales de por qué acabó así. Y el cementerio está rodeado por una enorme vaya para impedir que la gente acceda a él. Y mientras… las leyendas sobre este lugar, como sitio perfecto para acceder al infierno continúan…




jueves, 30 de octubre de 2014

Especial Halloween: El cementerio ingles de Malaga

Falta solo un día para la celebración mas terrorífica del año y como no, nosotros seguimos con nuestro especial Halloween, y como viendo que la entrada del cementerio Highgate gustó bastante, hoy nos venimos a España para hablar de un cementerio con mucha leyenda
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Saint George cemetery

Año 1787, Carlos III a través de una Real Cédula, prohíbe los entierros intramuros en todos los pueblos y ciudades de España, incluyendo el interior de las iglesias y los espacios parroquiales. Comienza la construcción de numerosos cementerios en las afueras de las ciudades, alejados y aireados, para evitar los contagios y las epidemias que tan de cabeza traen a las autoridades en aquellos tiempos.Comienzos del siglo XIX, Málaga. La ciudad ya tiene sus nuevos cementerios en funcionamiento, pero en ellos solo tienen cabida los residentes católicos y los aires no soplan demasiado bien para los extranjeros protestantes que abundan en todos los pueblos de la costa andaluza. Los difuntos no católicos son enterrados al anochecer en cualquier lugar discreto, como uso preferente se usan las playas cercanas, donde los cuerpos no tardan en emerger de la arena, siendo arrastrados por las olas hacia el mar o, en el peor de los casos, devorados por las alimañas.

En este punto, aparece la figura del cónsul británico William Mark, que lucharía y se preocuparía para que sus conciudadanos tuviesen un entierro digno en estas tierras. Tras años de constantes peticiones, el 11 de abril de 1838, por Real Orden de Fernando VII se cedería un terreno situado en el este de la ciudad a dicho cónsul y se erigió el primer campo santo inglés para protestantes en el Paseo de Reding. El primer cementerio protestante de la Costa del Sol.
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El cementerio-jardín, no tardaría en destacar del resto por su belleza. Monumentales panteones y románticos jardínes, donde la naturaleza se mezcla con la muerte. Muchos personajes célebres están enterrados en éste lugar. Robert Boyd, famoso militante liberal que luchó contra el absolutismo de Fernando VII. William Mark, el cónsul y precursor del mismo cementerio. Jorge Guillém, conocido poeta que pidió ser enterrado en éste cementerio. Los marinos alemanes fallecidos en el naufragio en las costas malagueñas de la fragata Gneiseau, allá por el año 1900. La poetísa Gamel Woosley y su esposo, el hispanista Gerald Brenan, que falleció catorce años antes que su esposa y que fue conservado en formol durante esos años en la Universidad de Medicina, y un largo etcétera de personajes de importancia en la vida de Málaga.

Leyendas y hechos insólitos en el cementerio

Sin duda, lo más llamativo del camposanto es la vieja leyenda británica que lo envuelve y que asegura que la última persona que es enterrada en un cementerio se convierte en su guardián. Este debe velar por la seguridad de las almas allí congregadas hasta que un nuevo difunto sea inhumado y ocupe el puesto del anterior vigía. En el camposanto de Saint George se mantiene muy viva esta tradición, y son muchos los que creen en ella. Paradójicamente, el último fallecido de este cementerio es Antonio Alcaide, quien fue vigilante en vida del mágico enclave. Ahora la tradición señala que es el guardián espiritual de los muertos allí enterrados. Y parece que será así por mucho tiempo, ya que por decreto no se volverá a enterrar a nadie en la necrópolis británica.La figura errante del guardián del cementerio ha sido observada vagando por los sinuosos caminos del camposanto por los vecinos que habitan en las viviendas colindantes al cementerio, así como por múltiples visitantes que han penetrado en sus dominios. Por ello, en los últimos años, a modo de atracción turística, se realizan recorridos guiados por el cementerio en mitad de la noche.

Personas de toda condición social y edad, deseosas de conocer este importante patrimonio malagueño, han realizado este camino nocturno y más de uno se ha llevado desagradables sorpresas. Aseguran haber sido tocados por manos invisibles, haber oído pasos donde no había nadie y haber escuchado voces provenientes de la nada.

En una de estas excursiones por Saint George, un nutrido grupo de turistas paseaba por el cementerio tras el guía, que ataviado con un hábito de monje, narraba la historia y las leyendas del viejo camposanto. En mitad del evento, cuando la comitiva penetraba en la zona antigua y boscosa de la necrópolis, parte del grupo de giró para observar un repentino resplandor que apareció por sorpresa a lo lejos dentro de los márgenes del recinto. Poco a poco, la luz se fue acercando y se pareció la figura de un hombre, candil en mano, que caminaba renqueando. Los turistas sonrieron y aplaudieron la escena imaginando que formaba parte del espectáculo. Todos menos el guía, que con el rostro blanco y estupefacto, había enmudecido al observar al espectral inquilino.

“Todos, menos el guía, pensaron que aquella figura pertenecía a algún actor del Ghost Tour, pero no tenía nada que ver con el evento. Es más, a los pocos segundos desapareció y no pudieron dar con él a pesar de que la puerta principal estaba cerrada con llave. Dado el estado de pánico de nuestro guía, aquella noche tuvimos que suspender el show”
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Un hombre fue protagonista de uno de estos sucesos inexplicables mientras velaba por el mantenimiento de la necrópolis anglicana, heredero de una labor que ya habían desarrollado su padre y su abuelo. Un día vio cómo un hombre de aspecto extravagante subía la cuesta principal del cementerio y comenzaba a caminar de un lado a otro con la mirada perdida y un gesto extraño en el rostro.Al aproximarse a uno de los mausoleos, que poseía una enorme figura de un ángel a tamaño natural, se quedó mirándolo fijamente. Cuando nuestro protagonista se acercó para saludar al recién llegado, este entabló una conversación con él. Pero lo que le contó escapaba a toda lógica. Aquel individuo sostenía que el arcángel custodio que se encontraba sobre la tumba no era solamente de mármol, sino que bajo aquella coraza estaba el cuerpo de una muchacha difunta. Pocas palabras más salieron de los labios de aquel hombre, y las que lo hicieron fueron para manifestar que el ángel estaba vivo gracias al alma de la joven fallecida que custodiaba la figura y que así perduraría a través de los siglos.
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Una de las tumbas más populares del cementerio británico es la de la niña Violeta. Se trata de un modesto enterramiento de mármol blanco, adornado con una cruz celta incrustada en un círculo, que es el símbolo cósmico de la vida. Pero lo más singular es el epitafio que figura en su lápida, en el que sus familiares compararon la corta edad de la pequeña desaparecida con la duración de la planta de la que tomó su nombro:

“… lo que viven las violetas…”

jueves, 23 de octubre de 2014

Especial Halloween: Cementerio Highgate

Faltan 8 días para una de las celebraciones mas tenebrosas y a la vez mas divertidas del año. Cada 31 de octubre toca pasar miedo y hoy hablamos de eso, del miedo mas ancestral. Hablamos del cementerio Highgate
highgate
¿Que hacer cuando te encuentras con uno mismo parece estar sepultado por la naturaleza y donde el misterio se alberga en todos sus rincones?

Los siete magníficos son un grupo de cementerios que se crearon en Londres durante el siglo XIX para suplir las carencias que había en este sentido por la celeridad de crecimiento poblaciona,l y que obligaba a que sus muertos fueran enterrados casi que a ras de la tierra o a desenterrar a los anteriores para sepultar los nuevos, lo que se había convertido en un problema de salud pública.

Highgate fue el tercero de los siete, el arquitecto e ingeniero civil Stephen Geary, fue el encargado de diseñarlo y planificarlo. El lugar en el que se encuentra (de unos 20 acres) era parte de los terrenos de la mansión perteneciente a Sir William Ashurst, alcalde de Londres en 1693. Formado  por una entrada en Arco Tudor que conectaba dos capillas, una  a la derecha, la más pequeña de Disidentes (ahora una oficina), y a la izquierda está la  Anglicana; seguidamente un grupo de construcciones con diseño gótico aunque dispuestas de forma clásica. El paisajista, David Ramsay, diseñó unos caminos serpenteantes y senderos que comunican el área de enterramientos con los edificios y la terraza, justo debajo de la capilla de St Michael. Se accede a esas construcciones a través de un arco flanqueado por columnas y obeliscos egipcios, conocido como la Avenida Egipcia.
avenida egipcia
Esta avenida, con tumbas a cada lado, nos conduce, por debajo de un puente, hasta el Círculo del Líbano  que se contruyó alrededor de un magnífico cedro que había crecido en los jardínes del antiguo propietario y que todavía domina el cementerio, las catacumbas se contruyeron a cada lado del pasadizo circular. Las escaleras nos conducen a la terraza justo debajo de la capilla. El obispo de Londres consagró el cementerio en mayo de 1839 e inmediatamente gozó de gran éxito. No sólo era un lugar popular y de moda para ser enterrado sino que se convirtió en una atracción turística para aquellas personas interesadas en la arquitectura y que querían disfrutar de unas magníficas vistas de Londres.  Tuvo tanto éxito que en 1857 se abrió otra extensión al otro lado de Swain’s lane, llegándose así a los 50 acres. Las capillas siguieron funcionando en ambos sitios y se empezó a usar un sistema hidráulico subterráneo desde el que los ataúdes viajaban por un túnel bajo la carretera hasta el nuevo cementerio para que no fueran sacados de tierra sagrada, desde entonces el cementerio quedó dividido en dos secciones:

Zona Este; Es la más nueva y discreta en cuanto a la majestuosidad de sus sepulcros aunque como siempre hay algunos que resaltan como el mausoleo Dalziel
dalziel
En muchos sitios es imposible saber donde empieza el cementerio y donde el bosque,  dandole un mágico encanto de naturaleza devorando al hombre y a sus creaciones.Es morada de muchos huéspedes ilustres,  pero quien mueve las masas hasta este lugar es el mismo que se encargo de moverlas en vida, Karl Marx.  Su tumba está coronada por su gigantesca cabeza barbuda, aunque no siempre esta fue su tumba, inicialmente estuvo en otra parcela  más abajo pagada por Engels, el partido decidió exhumarlo y colocarlo en donde se encuentra actualmente, un sitio más acorde para sus encuentros.

Sin embargo, y a pesar de la importancia de sus importantes moradores el encanto de este cementerio no se encuentra aquí sino en la zona Oeste; la hermosa pero siniestra y enigmática, allí donde se encuentran panteones de gran belleza que han sido incluso declarados de interés histórico.

Pero, este tampoco es su encanto según historias que se tejen hace mucho tiempo alrededor de él, éste funciona como un centro de poder o una puerta a otras realidades, se dice que nadie con conocimiento real de las artes arcanas pondría un pie en este sitio si le es posible evitarlo, pues existe en él una ruptura tan grande con la realidad que casi cualquier cosa se puede encontrar merodeando en sus senderos o en las catacumbas.

Esa misma caracteristica hace que quienes buscan el camino más rápido para enfocar sus conocimientos muchas veces hagan caso omiso a estas advertencias y se arriesguen a entrar pero no regresan u otros tantos regresan pero no son los mismos.

Aunque estando en el lado este se podrian encontrar sorpresas feas como devoradores de almas, nada se compara con el lado oeste donde hay circulos de demonios menores huyendo de exorcismos u otras cosas.

Estas mismas condiciones se prestan para que ocultistas aficionados hagan rituales, ouija o persigan tumbas buscando vampiros; los demonios entonces juegan a asustarlos suplantando a alguna persona o incorporándose en ellos para hacerles perder la conciencia por días o a veces hasta años.

Pero tambien se habla de dos demonios mayores, con todo y sus cortes, uno que habría fijado su residencia en las catacumbas y el otro  que dicen habita en la tumba de Julius Beer quien fuera el dueño del periodico “the observer” y que siendo Judio renegó de su religión para poder ser enterrado allí, y que desde entonces le acompaño la mala suerte muriendo su hija y esposa antes que él rumorandose que las había asesinado;   se ha regado la leyenda que es un vampiro pero lo que se supone es la realidad es que él solo es un alma que vaga escondiendo su cadáver y los de su familia para que no sean profanados por los caza vampiros
highgate beer
El portal es de tales dimensiones que aunque poca, existe la probabilidad de ver cruzar a la realidad a un antiguo o a un leviatán, pero por ello mismo cualquier actividad mágica allí es un imán para toda clase de seres diabólicos.

A parte de ello existen otros tantos relatos  y personajes que deambulan en las noches de Highgate y que han dado inspiración a historias como la de drácula de Bran Stoker que, aunque con otro nombre fue ambientada en este misterioso lugar.

En la década de los 70’s fue tan creciente el rumor de vampiros que se organizó incluso una cacería de éstos, aunque probablemente no se tratara en ese momento más que de un ardid publicitario que logró volcar toda atención hacía él,  que en ese momento se encontraba casi en ruinas con lo cual logró recuperar mucho de su esplendor.

Cierto o no la verdad es que encontrarse ante pasajes tan intrincados y lúgubres siempre sera un reto al coraje.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Fenomenos Inexplicables: El cementerio de mascotas de Haldon hills

En 1983, el aclamado escritor Stephen King publicó una de sus mejores novelas de terror, Cementerio de animales (Pet Sematary). Como el título indica, relata la actividad oscura y malévola en un cementerio de animales en Maine, EE.UU. Seis años más tarde, en 1989, el libro se convirtió película. “El cementerio viviente”, dirigida por Mary Lambert, describía a la perfección la historia de King convirtiéndose así en un clásico del cine de terror de finales de los años 80. Sin embargo, aunque parezca increíble, siempre la realidad supera la ficción, y el Cementerio de animales existió realmente.

Es un hecho poco conocido, pero a las afueras de la ciudad de Haldon Hills en Devon, Inglaterra, existe lo que podría denominarse como un cementerio de animales ilegal. En una zona claramente tranquila y apacible, que durante años ha servido como el lugar del descanso final para muchos animales domésticos, ya sean perros, gatos, conejos, canarios, hámsters, cobayas o animales mucho más exóticos.

En realidad, este tipo de cementerios de animales son totalmente ilegales en Gran Bretaña: la aprobación de la Ley de Protección del Medio Ambiente de 1990 convirtió en grave delito el hecho de enterrar cadáveres de animales en tierras de la Comisión Forestal. Sin embargo, hasta principios del 2001, la Inglaterra rural fue completamente arrasada por un devastador brote de la Fiebre Aftosa que diezmó el ganado, lo que hizo que las autoridades locales no le dieran importancia a lo que ocurría en el antiguo cementerio de mascotas.

Pero, con el nuevo cambio de siglo, la Fiebre Aftosa se extendió como un reguero de pólvora. Ahora el cementerio de animales estaba fuera de límites permitidos, y cualquiera que fuera sorprendido vagando por el área era detenido por la policía.

A partir de 1996, empezaron a circular una serie de historias sobre extraños avistamiento de bestias merodeando en los alrededores del antiguo cementerio de mascotas. Según los informes, eran bestias que parecían animales fantasmales. Por ejemplo, uno de estos relatos, tenía como protagonista a una familia que estaba conduciendo a través de las colinas, y que cuando accedieron a la zona del cementerio les apareció un Labrador espectral que se desmaterializó en frente de su coche.

Por supuesto, historias como esta ofrecen un cierto consuelo a aquellos cuyos animales están enterrados en el cementerio. Después de todo, la lógica dicta que si la gente realmente ve las mascotas fantasmas, entonces nuestros amigos de cuatro patas, plumas y/o con pelo también podrían tener almas. Y, por lo tanto, tal vez un día nos reuniremos con ellos, cuando la muerte finalmente venga a por nosotros.

Pero no todos los casos son como el relatado anteriormente. En medio de la paz y la tranquilidad del cementerio de mascotas también hay informes sobre una criatura inquietante, grotesca, y aterradora. En ocasiones las tumbas de los animales se encuentran alteradas, como si un animal salvaje hubiese estado tratando de desenterrar los cadáveres que fueron enterrados profundamente. Incluso los residentes locales hablan de una gran criatura oscura de aspecto poderoso, merodeando por el bosque de las sombras que rodea el cementerio.

Y luego está la historia de un ex francotirador de la policía británica. El ex francotirador se encontraba a altas horas de la noche en uno de los estrechos caminos que caracterizan a la zona, cuando el hombre vio a una “gran criatura de color marrón oscuro”, que saltó de entre los árboles y corrió al otro lado de la carretera. Al igual que en el relato del policía, un hombre dijo haber visto en el bosque del cementerio “como un pequeño oso peludo con una larga cola”, que estaba dando “bandazos” a través de los árboles. A medida que el hombre avanzaba para alejarse de la misteriosa criatura se encontró caminando entre las lápidas y pudo sentir una extraña sensación de ser observado por alguien o algo.

Pero, después de unos minutos, el hombre se llevó el susto de su vida cuando observó una extraña silueta “flaca y oscura”, de enorme en tamaño, a unos 100 metros de distancia. Asustado por lo que estaba presenciado, el hombre rápidamente salió de la zona para no volver jamás.

Debido a la gran cantidad de avistamientos en el cementerio de animales, muchas personas pensaron que se trataba de algún animal extinto. Sin embargo, en la década de 1990, grupos ecologistas decidieron investigar la zona sin encontrar nada en absoluto. Entonces descartando las teorías más terrenales, está claro que lo que centenares de personas afirman haber visto son las almas de las mascotas que algún día vivieron entre nosotros.

sábado, 28 de junio de 2014

Fotos con historia: El fantasma del cementerio Boothill

Toca volver a las fotos de fantasmas con historia, una de las secciones que mas gustan de la pagina y que hizo que la anterior fuera la mas leída de la pagina. Por todo ello gracias.
Así que sin más dilación vamos con la fotografía
fantasma cementerio Boothill
Terry Ike Clanton es actor, artista de grabaciones y un vaquero poeta, siendo también primo de la legendaria banda Clanton que entró en conflicto con los Earps y Doc Holliday en el famoso tiroteo de OK Corral. Terry tomó esta foto de un amigo suyo en el cementerio de Boothill. La imagen fue realizada en blanco y negro porque buscaba darle un toque antiguo del viejo Oeste, vestido con el estilo que llevaban los Clanton en 1881.
Cuando Terry reveló las fotos, se quedó sorprendido al ver justo al lado de su amigo, entre las tumbas, la figura de un hombre delgado con un sombrero negro. Por la altura, parece que la figura no tenga piernas, esté de rodillas o quizás estuviera emergiendo del suelo.
Terry aseguró que no había más personas cuando se tomó la foto, y cree que la figura del fondo sostiene un cuchillo. Pensaron que era una corbata, pero mirándolo detenidamente, parece ser un cuchillo en posición vertical. También se dieron cuenta que mientras la sombra del amigo se encaminaba un poco a la derecha, el espectro no poseía sombra.