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martes, 24 de marzo de 2015

Cementerios del mundo: Los misteriosos ataudes malditos de Barbados

Es hora de abrir nuestro repaso por los cementerios del mundo, que como la pagina parecía que habíamos olvidado, pero no es así. Hoy hablamos de ciertos ataúdes malditos...
Los misteriosos ataúdes malditos de Barbados
Los cementerios son considerados lugares realmente aterradores. Incluso los cementerios con las tumbas mejores conservadas y más limpias desprenden un aire intangible de muerte y decadencia. Son recordatorios de nuestra mortalidad y donde algún día vamos a terminar después de nuestro paso por este mundo terrenal. Pero los cementerios son lugares mucho más aterradores cuando les envuelve misterios sobrenaturales e inexplicables. Lapidas, tumbas y cementerios han sido y son conocidos como lugares importantes para lo paranormal o para las apariciones fantasmales, y si tenemos que destacar un caso en concreto, sólo debemos mirara al paraíso caribeño de Barbados.

Barbados es una isla de las Antillas Menores del sur del Mar Caribe y es mejor conocido por su increíble sol, y por ser uno de los mejores destinos turísticos del mundo. Aunque es menos conocido por su misteriosa cripta conocida entre los lugareños por los extraños fenómenos inexplicables que ocurren en su interior. A partir del año 1807, la cripta de la familia Chase en el cementerio de la Iglesia de Cristo de Barbados, rápidamente ganó fama entre los isleños por su actividad sobrenatural, convirtiéndose en uno de los misterios más perdurables y enigmáticos de la toda la isla.

El origen de un verdadero misterio

El panteón de la familia Chase está situado en una colina con vistas al Caribe en la entrada al cementerio de la Iglesia de Cristo, un antiguo cementerio colonial que se encuentra cerca del pueblo de Oistin en la costa sur de Barbados. El panteón fue construido bajo tierra y está compuesto por bloques compactados de coral que conforma gran parte de los cimientos de la isla. Para acceder al panteón hay que bajar por unas escaleras de piedra hasta un acceso que se encuentra tapiado por una enorme losa de mármol azul, la cual requiere de 6 a 7 hombres para moverla.

El panteón de la familia Chase fue construido originalmente en 1724, pero adquirido en el año 1808 por la familia Chase para el uso como tumba familiar. Pero la familia Chase no era muy querida en la isla, ya que al parecer el cabeza de familia, el coronel Thomas Chase, mostraba un comportamiento excéntrico y maltrataba a sus esclavos. En 1808, el panteón se abrió para recibir el cuerpo de la hija de Thomas Chase, Mary-Anne Maria Chase de edad de dos años, que fue enterrada en la cripta en un ataúd de plomo pesado. Y en un giro trágico y casi siniestro de los acontecimientos, la propia hermana del bebé, Dorcas Chase, murió en circunstancias misteriosas 4 años más tarde, en 1812. Se creía que el abuso y la crueldad de su padre la impulsaron ha suicidarse. Dorcas fue enterrada de manera similar dentro del panteón en un ataúd de metal, tan pesado que se necesitaron varias personas para transportarlo hacia la oscuridad.

Pero las muertes no acabaron aquí, en agosto de 1812, justo un mes después de la muerte de su hija Dorcas, el propio Thomas Chase murió. Una investigación posterior dictaminó que Thomas se había suicidado por sentirse culpable de la muerte de sus dos hijas. El cuerpo de Thomas Chase se sumó posteriormente a los de sus dos hijas en el panteón familiar, y enterrado en un ataúd de metal muy pesado, que al parecer pesaba unos 100 kilos y supuestamente se necesitaron unos 8 hombres para colocarlo en su lugar.
Ataúdes malditos Barbados
Comienzan los extraños fenómenos

Según los registros históricos, fue durante el entierro de Thomas Chase que comenzaron a manifestarse los fenómenos paranormales en el panteón familiar. Al desplazar la enorme losa de mármol para entrar el ataúd de Thomas Chase, todos los presentes vieron como el ataúd de Dorcas Chase se encontraba misteriosamente en posición vertical y contra una de las paredes y el ataúd del bebé también se había movido hacia la pared. Nadie se podía explicar cómo esos ataúdes de metal pesados se habían movido, sobre todo porque nadie sabía que había sido enterrado él bebe y la losa de mármol estaba exactamente como lo dejaron entonces. Pero lo más aterrador fue que, los ataúdes y los cuerpos estaban intactos. En un principio se pensó que el incidente fue causado por unos vándalos, los ataúdes volvieron a ser recolocados, y colocaron una losa mucho más pesada para disuadir a los vándalos.

El misterioso suceso se olvidó hasta el año 1816, cuando enterraron a otro miembro de la familia. Una vez más, al mover la pesada losa del panteón se encontraron que todos los ataúdes, incluyendo el enorme ataúd de Thomas Chase, habían sido movidos por el habitáculo como si hubieran sido lanzados como juguetes. Al igual que ocurrió años antes, no había ningún signo de que nadie hubiese movido la losa de la entrada y una vez más varios hombres colocaron los ataúdes en sus lugares correspondientes antes de sellar la tumba d nuevo.

Pero esta vez la historia recorrió toda la isla, y muchos residentes locales aseguraron que se trataba de magia negra y fantasmas, y otros aseguraron que la tumba estaba maldita. A partir de ese momento comenzaron a circular historias aterradoras, como la de una mujer que paseaba cerca del panteón de la familia Chase cuando afirmó oír gritos amenazantes y gemidos procedentes del interior. Después de este suceso, varios caballos en el pueblo más cercano se volvieron locos y se ahogaron en la bahía.
Ataúdes Barbados
La investigación

El fenómeno llamó la atención del gobernador de Barbados en ese momento, Stapleton Cotton, el 1er vizconde Combermere. Cotton ordenó una inspección minuciosa del panteón para buscar cualquier evidencia que explicara los extraños sucesos extraños. Después de la investigación, los ataúdes fueron colocados en sus posiciones originales con gran esfuerzo y se tomaron medidas para asegurarse de que no volvería a ocurrir. El gobernador ordenó sellar la losa de mármol con mortero y, además, puso una impresión de su anillo en el cemento húmedo para desalentar a los vándalos. Como medida adicional, todo el suelo de la cripta fue espolvoreado con una arena fina y blanca con el fin de conseguir evidencias de alguien intentando profanar una vez más los ataúdes.

Pasados 8 meses, el gobernador ordenó la reapertura del panteón para comprobar que nadie había entrado. Lo primero que vieron fue que el sello en el mortero estaba intacto, y no había ninguna señal de que nadie hubiera entrado. Pero lo que nadie se esperaba encontrar cuando desplazaron la gran losa fue que el ataúd de Thomas Chase había sido colocado contra la entrada de mármol, casi como en un intento de impedir la entrada al lugar. Tardaron bastante tiempo en mover la losa completamente y cuando lo consiguieron pudieron comprobar como los ataúdes habían vuelto a descolocarse. Algunos ataúdes estaban unos sobre otros, y el ataúd de Mary-Anne había sido aplastado contra una pared con tal fuerza que una de las esquinas estaba rota. Pero extrañamente, el recubrimiento de arena blanca en el suelo estaba intacto, sin ni una sola huella. No había rastro de inundaciones, y la arena, el suelo y las paredes estaban totalmente secos. Además, que no era posible que una personas hubiera podido escapar con un gran ataúd bloqueando el acceso.
Misteriosos ataúdes malditos de Barbados
Al presenciar semejante espectáculo aterrador e inexplicable, el gobernador decidió poner fin al fenómeno de una vez por todas. Ordenó que los cuerpos fueran enterrados por separado en todo el cementerio de la Iglesia de Cristo y vació el panteón familiar hasta nuestros días.

Un misterio sin explicación

Al igual que otros misterios sobrenaturales, ha habido muchos intentos de explicar los hechos ocurridos en el panteón de la familia Chase. Las teorías van desde lo paranormal, como fantasmas, a las explicaciones más racionales para explicar el fenómeno, como la actividad sísmica o inundaciones. Pero cabe decir que las explicaciones “racionales” han sido desacreditadas, como si la actividad sísmica hubiera sido la culpable, seguramente habría daños similares en las tumbas cercanas, y si hubiera sido por inundaciones, los ataúdes no se habrían movido por ser demasiado pesados, además de que no hubo señales de agua en el interior del panteón.

Cualquiera que sea la causa, no se puede negar que el misterio del panteón familiar de los Chase perdura hasta nuestros días. ¿Qué pasó realmente en el interior del panteón de la familia Chase? La respuesta a esta pregunta solo lo saben los cadáveres enterrados allí. Tal vez nunca sepamos lo que ocurrió y por ahora el panteón permanece vacío, únicamente con los ecos de su atormentado pasado.


lunes, 12 de enero de 2015

Cementerios del mundo: Las tenebrosas criptas de Namur y Laeken

Volvemos con la sección de los cementerios del mundo para hablaros de unas criptas muy poco conocidas pero bastante tenebrosas. ¿Os apuntáis a conocerlas?

Las criptas olvidadas

A finales del siglo XIX muchas ciudades europeas se encontraron con un problema de espacio en sus cementerios. En algunas, cuando el cementerio ya no podía extenderse más, construían otros nuevos en lugares distintos, en otras, tomando como modelos las criptas de los cementerios españoles y portugueses, decidieron ampliar los cementerios ya existentes hacia abajo, creando criptas gigantescas y laberínticas que en algunos casos llegaban a superar su espacio exterior. El tiempo ha demostrado que éste sistema, que en el sur de Europa ha funcionado bien, en el norte ha sido un completo desastre.

Así fue como en el año 1878, Emile Bockstael, alcalde de la ciudad belga de Laeken, ordena remodelar el cementerio de la ciudad y construir la cripta que, en un principio, cuenta con tres galerías principales y una docena en cruz. Grandes nombres de Bruselas como José Emilio Poelaert Bockstael, Van Volxem o la familia Orban yacen en este lugar. Otras ciudades, viendo lo que se había hecho en Laeken, copiaron el mismo sistema en sus cementerios. En 1885, la ciudad de Namur recrea en su cementerio una copia exacta, aunque de menor tamaño,  a la cripta de Laeken. Otras zonas y características de la cripta fueron copiadas también en los cementerios de Molenbeek y Boitsfort.

A las familias con más nombre se les reservaba un lugar preferente.

Entre 1919 y 1928 la red se amplió con cuatro nuevas galerías y en 1933 se construyó el columbario de lo que hoy se conoce como cementerio militar.

Pero con el paso del tiempo algo falló, los técnicos y constructores de las criptas, cuando tomaron como modelo las españolas y portuguesas, no tuvieron en cuenta las diferencias de humedad del subsuelo y las condiciones climatológicas tan dispares entre estos puntos europeos, y pasó lo que tenía que pasar. Las filtraciones de agua constantes han degradado hasta puntos irreparables muchas de estas galerías. Algunas secciones han tenido que ser cerradas e incluso en otras, los techos han colapsado o están en riesgo de hacerlo, condenando también las mismas zonas del cementerio exterior, ya que las claraboyas que recorren todas las galerías inferiores para que tengan luz, lo hacen justo por el centro de los corredores de la zona exterior.


El cementerio de Laeken, dependiente de la ciudad de Bruselas, realizó una inversión en 2008 de 3,7 millones de euros para renovar la cripta, intentando respetar la construcción antigua, impermeabilizando bien todas las galerías y construyendo canales de drenaje.

Detalle de las claraboyas en un corredor del cementerio exterior. Laeken.

No ha tenido la misma suerte la cripta de Namur, que permanece en estado de total abandono desde principio de los años ochenta y que presenta un aspecto digno de la mejor película de terror.

La podredumbre convive en perfecta simbiosis con musgos y mohos, que revisten paredes y techos para transformar lo que antaño fueron blancas y relucientes lápidas de mármol  en objetos oscuros de texturas imposibles en los que, de no ser porque en ellos se adivinan grabados con cruces, nombres y fechas, uno no sabría muy bien que tras ellos descansan los restos de alguien que fue carne, y que ahora solo es mirada en una vieja foto gastada y carcomida.


Galerías en perpetua penumbra, tiempo detenido tanto para los muertos como para los vivos que allí bajan, que pierden la noción del tiempo entre estalactitas calcáreas y arañas que, a falta de mejor alimento, atrapan entre sus sedas viejas flores de plástico, único recuerdo de los que una vez todavía recordaron.

Pequeña capilla por la que se accede a la cripta de Namur, a través de una escalera de caracol

martes, 2 de diciembre de 2014

Cementerios del mundo: Cementerio de la almudena

Abrimos las puertas de un nuevo camposanto esta vez para quedarnos en España para hablar e uno muy especial. El cementerio de la almudena en Madrid
El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Este es uno de los cementerios más conocidos, no tan solo por ser uno de los más grandes de Europa occidental, sino que también por poseer varias leyendas que le caracterizan…
Se encuentra en casi pleno centro de Madrid, en él descansan aproximadamente 5 millones de cuerpos sin vida (hay más personas en él que en dicha ciudad), tiene 120 hectáreas de extensión. Algo curioso es que normalmente los cementerios siempre están a las afueras de las ciudades, y este no era una excepción, en el siglo XIX este quedaba muy lejos, pero al hacerse más grande la ciudad ha terminado formando parte del casco antiguo.

Hasta 1881, cuando alguien fallecía en Madrid se enterraba en los cementerios que había al lado de las iglesias, pero ese año ocurrió un suceso que hizo que cambiaran esta tradición, en la iglesia de Pasajes, un pueblecito de Guipúzcoa, ese año falleció mucha gente y la enterraron en la iglesia, a consecuencia de este hecho empezaron a surgir epidemias dentro de esta y provocó la muerte a 83 personas. Después de este hecho Carlos III ordenó que todos los muertos tuvieran que ser enterrados a las afueras de los lugares sagrados.
En 1884 se construyo este cementerio, fue antes de lo previsto, ya que hubo una gran epidemia de cólera.
El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Unas de las leyendas es la del ángel exterminador, el protagonista de esta se encuentra en este cementerio sentado coronando una cúpula de una capilla. Según cuenta la leyenda decían que muchas noches ese ángel hacia sonar esa trompeta, y que aquellas personas que se encontraran cerca y escucharan sonar esa trompeta tenían los días contados, aunque hay otra variante de la leyenda que dice que el día que este haga tocar la trompeta será el día del anuncio del apocalipsis, es por eso que se restauró esta figura y le pusieron la trompeta que previamente tenía en la boca, encima de las rodillas para evitar que pudiera hacerla sonar.
 El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Esta capilla fue construida 1924 y decían que en su interior durante la guerra civil habían tantos cadáveres dentro de la cúpula que y llegaban con tanta rapidez que era muy difícil poderlos enterrar que se amontonaban y debido a la putrefacción el interior de la capilla tuvo que ser reconstruida.
Otra leyenda tiene que ver con un enterrador y un chico que fue a hacer fotos de las esculturas de las tumbas, y hubo una tumba que le llamó mucho la atención y se quedo mirándola, cuando de repente un hombre le tocó la espalda y le empezó a hablar, le preguntó si le gustaba la escultura y el chico respondió que sí, el hombre le dijo que había enterrado él la persona que yacía en ese tumba y cuando este se fue, el chico miró la tumba y se dio cuenta que ponía 1820.
Hay tumbas que guardan terribles secretos, como la de José María Manuel Pablo de la Cruz Jarabo Pérez-Moris, un asesino que mató a cuatro personas en pleno campo del retiro, en su tumba hubo extrañas procesiones y peregrinaciones que iban expresamente a su tumba.

El cementerio civil se construyo dentro del cementerio de la Almudena para enterrar a todos aquellos que según la iglesia no eran dignos de ser enterrados en un campo santo, la primera que fue enterrada en dicho cementerio, fue una chica de 20 años que se suicidio.
Hubo mucha gente que quiso ser enterrado en esa zona porque no compartían la ideología de la iglesia, en ella fueron enterrados masones, gente de muchas religiones…
El cementerio de la Almudena, donde las leyendas forman parte de su historia...
Cada noche hay cuatro guardias haciendo la ronda, y a uno de ellos mientras la hacía le ocurrió un suceso algo muy intrigante (que seguramente nos ocurre a nosotros mismos y nos vamos corriendo sin volver jamás a ese lugar), iba andando y observando cuando de repente entre la oscuridad de la noche, a lo lejos, vio la llama de una vela, al acercarse descubrió, que dicha vela estaba sujetada por la cabeza de un cerdo asado sobre una bandeja y toda rodeada de flores.

Este era el cementerio principal de Madrid hasta 1973, con el paso de los años ha vivido todo tipo de cambios y tragedias que siempre quedaran y irán aumentando con el paso de los años…

viernes, 14 de noviembre de 2014

Cementerios del mundo: Cementerio Greyfriars

Volvemos con la sección que habla de los cementerios mas peculiares del mundo, con mucha leyenda detrás. Por eso hoy hablamos de uno que tiene fama de ser de los mas embrujados del mundo

En pleno corazón de la ciudad antigua, muy cerca de Royal Mile, tras una siniestra verja metálica al otro lado de la carretera desde donde la siempre vigilante figura de un perro observa el tránsito de la ciudad, encontramos Greyfriars Cemetery, posiblemente uno de los camposantos más encantados de Europa. Actualmente es conocido por la historia del Skye Terrier Bobby, que en el momento de morir su dueño no quiso apartarse de su tumba, guardándola día y noche durante catorce años ante la sorpresa de los edimburgueses, quienes simpatizaron con el animal y corrieron la voz por toda la ciudad. ¿Y por qué una estatua? La historia ni empieza ni acaba ahí. En 1858 John Grey, el dueño, muere de tuberculosis dejando a su perro de dos años desamparado, pues en aquella época, como método para recaudar impuestos, cada dueño debía pagar por su mascota tasa al gobierno, una licencia. Ocurrió que la conmovedora historia de este fiel animal conmovió incluso al alcalde, quien se ofreció a pagar este impuesto por Bobby hasta el día que este muriese. Al poco de hacerlo William Brodie le había dedicado una estatua frente al cementerio en el que había muerto su dueño y en el que él mismo sería enterrado. Evidentemente el perro no podía ser enterrado en el propio camposanto junto al resto de cadáveres humanos —es de suponer que enterrar animales junto a personas no debe de ser un signo de respeto—, pero sí cerca de la puerta, dentro de las murallas y no muy lejos de su su dueño.
Hoy pueden visitarse ambas lápidas.

Pero esta solo es la cara más amigable y halagüeña del cementerio. Sus caminos salpicados de tumbas por doquier, así como los adornos de estas, que suscitan un sentimiento inmediato con la temática memento mori y tempus fugit —”recuerda que vas a morir” y “el tiempo pasa muy deprisa”— con sus calaveras, relojes de arena, figuras sin cabeza y demás ornamentaciones que a más de uno le harían retroceder en una visita en mitad de la noche. Este cementerio no pretende intimidar, pero lo consigue sutilmente por medio de la propia autosugestión, tal y como lo hacen las buenas películas de terror. El visitante entiende que solo son un montón de hoyos y piedras, quizás los restos de algún cadáver más o menos desintegrado; sin embargo, uno advierte más cosas: el silencio que reina en el interior a escasos pasos de cruzar la verja metálica, el hedor de la tierra, ojos tallados sobre calaveras siniestras que parecen seguirte por el césped, las tumbas enrejadas para evitar el robo de los cuerpos, los cuervos que no se ven pero se escuchan caminando sobre la hojarasca de los imponentes mausoleos; pero por encima de todo, esa calma inquietante que nubla el aire cuando cae la noche, cuando llega la hora favorita para esas efigies de piedra que escrutan a través de las rejas de las tumbas que guardan, desde donde nunca podrán escapar, los rayos de luz que oscilan desde tu linterna.

En 1679 un grupo de rebeldes llamados Covenanters contrarios a la reforma protestante impulsada por Cromwell fueron encarcelados en Greyfriars bajo la orden del entonces rey Carlos II, y muy importante, gracias al trabajo de George McKenzie, un importante abogado de la ciudad que estaba a su servicio. Tras perder la batalla de Bothwell Bridge más de mil acabaron en esta sección del cementerio —la cual siempre ha estado abierta al público— debido a que eran demasiados prisioneros para la capacidad de la cárcel. No solo eran alimentados de manera pésima, sino que carecían de refugio alguno donde cobijarse durante el largo invierno que les tocó soportar. Como era de esperar, algunos murieron de frío. Otros simplemente fueron asesinados públicamente por el gobierno. Todos estos últimos fueron enterrados en el propio cementerio, y algunos más que vinieron después, aquellos que infelizmente no quisieron jurar lealtad a la figura del rey. Actualmente el lugar donde fueron enterrados los Covenanters no coincide con el del área de la verdadera prisión que he mencionado, sino con otra que recientemente ha sido cerrada al público.

George McKenzie había torturado a estos Covenanters hasta la muerte y se había ganado una horrenda reputación.Ocurrió que irónicamente su mausoleo había sido construido muy cerca del lugar en el que todas sus víctimas habían sido enterradas, lo que provocó un cierto aire de morbosidad en torno a su persona, repudiada incluso por los niños, que en su época se acercaban hasta las mismas puertas de su mausoleo para incitarle a salir para después salir corriendo, solo por si acaso. Había obrado tan mal, que por ello se creía que nunca podría descansar en paz. Pasaron entonces unos cuantos siglos hasta que la ciudad de Edimburgo y sus habitantes hubieron olvidado esta terrible historia y a este  personaje en particular, pero entonces algo volvió a resucitar a McKenzie. En una gélida noche de Diciembre un mendigo buscando cobijo en el cementerio de Greyfriars se topó con uno de los mausoleos más solicitados por los sin techo del lugar: la tumba de George McKenzie. La verdad sea dicha, no conocemos realmente su historia con detalle, pero hay una versión popular que podría ser verídica, y es la siguiente: al mirar por el enrejado de la puerta distinguió una abertura con luz y decidió investigarla. Saltó la valla y se colocó entre el muro de detrás y el mausoleo, donde vio un lugar por el que colarse: una grieta estrecha pero por la que cabía si lograba esmerarse. Una vez dentro descubre una escalera que baja y decide investigar, pero lo hace con tan mala fortuna que tropieza en la oscuridad y cae en un sótano lleno de ataúdes, concretamente sobre uno que reza “George McKenzie”. Asustado, trata de volver a la superficie, pero entonces es retenido y vapuleado, incluso arañado. Un hombre que paseaba al perro oye el alboroto y se acerca inquieto para curiosear. Desde la distancia, a oscuras y bajo una turbia cortina de lluvia ve salir desde un mausoleo la figura esquelética de un hombre gruñendo, muy agitado y furioso. De modo que el chucho y su dueño creen que es un espectro que se ha levantado de su tumba y sale corriendo; mientras que el mendigo cree al ver la sombra del dueño del perro que este es el espectro que todavía le está persiguiendo. Con los testículos tocándole las puntas de los pies el paseante se dirige rápidamente a la policía a contarles lo sucedido. Los agentes encuentran la grieta y documentan el suceso. Y hasta varios años no ocurre nada más…

Es a partir de este incidente cuando, ya sea por obra de la sugestión o no, comienzan los rumores y habladurías sobre el Poltergeist de McKenzie. Hay que entender que  la figura de McKenzie solo es conocida por los guías turísticos, quienes contaban esta historia para asustar a los visitantes nocturnos que acudían a los tours. City of the Dead Tours es el nombre de esta organización y quienes tuvieron la “suerte” de ser sorprendidos en una de las visitas por el fantasma del mausoleo. Puntos del terreno donde los turistas sentían un intenso frío, mareos e incluso empujones fueron solo algunos de los elementos que propiciaron la historia de la tumba encantada. De hecho, algunos de estos visitantes aparecían a la salida con arañazos descomunales desde la cabeza hasta más allá del cuello o con moretones causados por los empujones o golpes que sentían en el sótano del mausoleo. Al mismo tiempo, estos fenómenos parecían incrementarse —no sin el aviso previo de los guías que se eximían de responsabilidad antes de cruzar la reja— al entrar en la prisión/cementerio de los Covenanters. La policía de Edimburgo posee sucesos paranormales documentados en los que se ven claramente las heridas de las víctimas de la presencia maligna que no podía descansar en paz: el espíritu de McKenzie, que no solo era una figura malvada en su época y famosa, sino que además infame. Pero la atracción terminó en el año 2003, cuando dos sombras fueron descubiertas por la policía en mitad de la noche,  hurgando en la prisión de los Covenanters. Dos sombras humanas que se movían pero que hacían caso omiso de las órdenes de los agentes, quienes no tuvieron otro remedio que acercase a investigar. Lo que encontraron fue escabroso como poco: dos niños estaban teniendo relaciones sexuales con dos respectivas calaveras que habían profanado de las tumbas del camposanto. Ya en la comisaría, fríos y rígidos como piedras los infantes no dicen nada, hasta que uno de ellos rompe a llorar y cuenta, para sorpresa de los agentes, lo que había ocurrido. “¡McKenzie nos obligó a hacerlo!”, gimoteaba. Difícilmente los agentes reconocían aquel nombre, mucho menos unos niños que contra todo pronóstico se habían internado en la zona más siniestra y oscura del cementerio para robar calaveras y jugar con las cuencas de sus ojos.
A partir de ese momento, la puerta a la prisión de los Covenanters se encuentra cerrada a cal y canto y no es posible acceder a ella bajo ningún concepto; sin embargo, la tumba de McKenzie sigue a la vista de cualquiera que tenga el nervio y la insensatez de visitarla de noche, donde ya ni siquiera se hacen visitas por miedo a que esta terrible historia pueda afectar a más turistas.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Cementerios del mundo: Cementerio Stull de Kansas City

Viendo que en los especiales de Halloween hablamos de cementerios y que fueron aceptados con gran aceptación, abrimos esta sección para hablar de uno con mucha leyenda y no es que sea precisamente amable. Hablemos del Cementerio Stull de Kansas City

Existen cementerios especiales en el mundo, pero este dicen que es el más especial, es el del pequeño pueblo de Stull, a unos kilometros de Lawrence, Kansas.
Este cementerio junto con su iglesia está plagado de leyendas que hablan de fantasmas, espectros y el diablo entre sus terrenos. La leyenda habla de que en el cementerio de Stull está la entrada (o al menos una de las siete entradas) que tiene el infierno…
 Ubicado en Kansas City, EE.UU., su apodo es "Las Puertas del Infierno". Se dice que un muchacho que se creía podía convertirse en hombre-lobo esta enterrado ahí, o que ese niño es hijo de Satán y una bruja residente. Satánicos y Wiccanos dirigen sus rituales desde este cementerio en la primavera y los equinoccios.
El Cementerio de Stull y la iglesia abandonada que descansa a su lado, se localizan en un diminuto pueblito de igual nombre, de no más allá de veinte residentes. El lugar es conocido como una de las "siete entradas al infierno".
La leyenda no es para nada reciente. La ciudad de Stull es muy pequeña, tanto que ni en los planos de carretera aparece. El lugar tiene unos pocos habitantes, pero no son sus humanos lo más famoso allí, sino todos los que no lo son. Este sitio posee un número de leyendas y cuentos extraños que se ligan a la vieja iglesia y al cementerio aledaño justo encima de la colina. Allí, justo en ese lugar es donde se dice está la boca del infierno.
Estas leyendas tienen más de cien años. Pero llegaron a la gente en los años 70. En noviembre de 1974 apareció un artículo en el periódico de la universidad de Kansas que contaban una serie de hechos extraños en la zona de la iglesia de Stull. Según el artículo, “el lugar fue frecuentado por leyendas y sucesos diabólicos, sobrenaturales”, las leyendas afirman que el cementerio era uno de los lugares de la tierra en donde el diablo aparece en persona dos veces al año. El cementerio ha sido fuente de muchas leyendas en la zona, historias que habían sido contadas con el paso de los siglos.
Las historias no sólo hablan de hechos de hace cien años. Las hay ahora, y en época más reciente, historias más modernas. Por ejemplo, se habla de que un estudiante denunció haber sido cogido por un brazo por algo que no veía, mientras que otros hablan de haber perdido la memoria al visitar este lugar.
 
Según los residentes de Stull, todo lo que se dice de su pequeño pueblo es cierto. El propio párroco del lugar las cree, asegurando que no son invención de estudiantes. Y la gente también las cree. Tan convencidos están que es por todos sabidos que en el cementerio, el Demonio se aparece en el equinoccio de primavera y en Halloween. El 20 de Marzo de 1978, más de 150 personas estuvieron esperando en el cementerio la llegada del demonio, así como a los espíritus que habían muerto de forma violenta y habían sido enterrados en ese mismo cementerio. Aunque nada ocurrió, la leyenda se mantuvo como real.
 Con los años 80 corriendo, las historias se mantuvieron como el primer día. Llegando incluso a aumentar en cantidad. A tanto llegó que se hizo un registro de toda actividad extraña que ocurriera en el lugar. Aunque parecen poco más que leyendas urbanas, contadas por adolescentes y estudiantes de universidad, la base sigue allí. Una de estas historias cuenta, que dos hombres visitaban el cementerio de noche cuando se asustaron al ser tocados por un fuerte viento que parecía soplar de ninguna parte. Cuando regresaron asustados al coche, descubrieron que este había sido movido del sitio donde lo habían aparcado: justo al otro lado de la carretera y en dirección opuesta. Otro hombre declaró experimentar este mismo viento anómalo, pero dentro de la iglesia del cementerio. La corriente del aire le golpeó lanzándole al suelo e impidiéndole que se moviera. Precisamente dentro de esa misma iglesia, testigos han asegurado que llovía dentro cuando en el edificio no hay ningún tipo de azotea para que esto ocurra.

 Las mismas leyendas hablan que el diablo ha estado apareciéndose desde 1850 y que el nombre original de la ciudad era Skull (“craneo”) y que se cambio para ocultar que allí se practicaba magia negra. Los colonos más tempranos practicaban la brujería en este lugar y con el tiempo se cambió el nombre.En 1980 apareció un artículo en el “Kansas City Times” que completó aún más los rumores sobre el cementerio de Stull y la iglesia ya abandonada. Según se cuenta, el diablo elige dos lugares para aparecerse en la tierra cada Halloween. Uno de ellos fue “Tumbleweed Hamlet” de Stull, Kansas y el otro lugar el “desolate plain of Indiana”. Desde estos lugares, de acuerdo con el artículo, el Diablo recolecta a toda la gente que ha muerto de forma violenta en el pasado año para poder estar en la tierra durante la medianoche de Halloween .¿Por qué en Stull? Según cuenta la leyenda, en este lugar en 1850 “alguien o algo apuñaló al alcalde dándole muerte en un viejo granero de piedra en el cementerio”. Con los años, el granero fue convertido en iglesia, que fue arrasada por un incendio. Fue reconstruida y desde entonces un crucifijo de madera aparece bocabajo cuando los transeúntes pasean por allí a media noche… Hay que mencionar también, que un árbol viejo que hay en la zona, fue usado para ahorcar a varias brujas condenadas. Allí se dice que también hay un sepulcro con los huesos de un “hijo de Satán”. El niño nació deforme y duró muy pocos días y el cuerpo fue enterrado en Stull. Algunos hablan de que su fantasma vaga por allí, habiendo fotos de un hombre joven que mira con firmeza hacia fuera desde detrás del árbol.

 Otra de las historias de este lugar, es que en 1993 o quizás 1995, Juan Pablo II pidió volar con su avión privado sobre la zona de Kansas, pero pidió no pasar por este lugar por ser zona profanada.Hoy día la iglesia ha sido demolida, aunque se desconoce los motivos reales de por qué acabó así. Y el cementerio está rodeado por una enorme vaya para impedir que la gente acceda a él. Y mientras… las leyendas sobre este lugar, como sitio perfecto para acceder al infierno continúan…