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martes, 7 de abril de 2015

Casas Malditas: El edificio maldito de Tres Forques

Un halo de misterios y fatalidades rodean al peculiar edificio de ocho alturas en Valencia. Desde el año 1968, la finca parece tener una atracción fatal por las caídas mortales, los delitos de sangre y los delincuentes. El número 1 de la calle Tres Forques, en tiempos pasados el 78 de la calle Cuenca, ha sido escenario de nueve truculentos sucesos.Nueve muertes en extrañas circunstancias.
En el siglo XVII, concretamente en 1647 la peste asola Valencia y es entonces cuando se habilitan hospitales de campaña y lazaretos fuera de las murallas de la ciudad, precisamente en la zona de lo que hoy día es la calle Tres Forques. Los fallecidos eran tan numerosos que eran enterrados alrededor del hospital. Cuando de nuevo una epidemia ahora de cólera vuelve azotar a Valencia, las autoridades deciden que se habiliten las grandes casas de la zona como sanatorios y hospitales precisamente en esa parte de la ciudad en que está ubicada la calle Tres Forques. Como curiosidad apuntar que Tres Forques en castellano significa “Tres Horcas”.

El edificio fue construido en 1957, el año que fallecieron 81 personas por la riada. El primer mal agüero. Una placa del Ministerio de Vivienda anuncia que el inmueble está acogido a los beneficio de la Ley de 15 de julio de 1954, un elemento franquista que todavía perdura en el tiempo.
En aquellos años, la vedette Gracia Imperio, bautizada con el sobrenombre de la artista de los ojos musulmanes, ya había debutado en el teatro de La Zarzuela de Madrid. Era una de las estrellas de la revista y las lentenjuelas, una mujer explosiva que se codeó con Antonio Machín y triunfó en Madrid, Barcelona y Valencia. Nada hacía presagiar su trágica muerte en uno de los pisos del maldito edificio.
Gracia Imperio
El 1 de noviembre de 1968, un modisto descubrió los cadáveres de la conocida vedette y su exnovio Vicente Alberto Artal en la vivienda que la artista había alquilado en el número 78 de la calle Cuenca. La dueña del Mogambo Club de Valencia y de casi todas las casas del edificio, Mercedes Viana, ofreció a Emilia Argüelles, el nombre real de Gracia Imperio, la posibilidad de instalarse en uno de sus pisos. La vedette iba a residir una temporada en Valencia porque dos salas de fiestas la habían contratado.
Pero la muerte y el misterio se dieron la mano aquel fatídico día de noviembre. La Policía halló las espitas del gas abiertas en la vivienda. Minutos antes, el modisto había llamado de forma insistente a la puerta. Nadie contestó. Llevaba una llave del domicilio porque tenía que preparar el vestuario de la artista. Sin embargo, no quiso entrar y llamó al portero del edificio para que le acompañara. Temía que hubiera ocurrido algo grave. Y no se equivocó.
Nada más abrir la puerta, notaron un fuerte olor a gas y segundos después encontraron los cadáveres de Emilia Argüelles y Vicente Alberto Artal en la cama. ¿Suicidio, accidente o asesinato? LAS PROVINCIAS informó al día siguiente de la trágica noticia con un titular a tres columnas y letras mayúsculas: «GRACIA IMPERIO, MUERTA POR INTOXICACIÓN DE GAS». El caso policial se cerró sin culpables, pero se reabrió cinematográficamente el año pasado con el rodaje de un documental sobre las extrañas muertes y los espectáculos de varietés de la época.
“El día que murió Gracia Imperio” es un largometraje que investiga los misterios que envolvieron el caso, a la vez que analiza la revista en el contexto de la sociedad española de la época. Emilia Argüelles llevó de cabeza a la censura franquista porque acostumbraba a cantar mostrando sus pechos y siempre le persiguió un mal llamado halo de misterio, vinculado a su éxito con los hombres y su paso por la prisión por un aborto.
Pero fue en en el edificio maldito, en un piso alquilado, donde encontró la muerte junto a Vicente Alberto Artal Such, un exnovio que residía en Valencia.
Tiempo después, otro vecino del edificio, el cuñado de Mercedes Viana (la dueña del Mogambo Club y 11 pisos de la finca), falleció al caer o arrojarse por el hueco de la escalera. «Tenía problemas mentales», recuerda Lidia Domínguez.
La cuarta víctima fue un joven de 18 años. Murió en su domicilio en el octavo piso tras consumir presuntamente drogas cuando celebraba su cumpleaños con sus amigos. Sus padres no estaban en casa.
El siguiente suceso se cobró la vida de una niña de dos años. La menor cayó al vacío cuando jugaba a saltar sobre una cama junto a una ventana. Su hermano también se precipitó cuando intentaba agarrarla, pero sobrevivió a la caída e ingresó en estado grave en un hospital.
Otra de las personas fallecidas residía en la puerta 15. «Era un hombre muy trabajador y educado», recuerda Pedro Rubio, un mecánico que tiene dos pisos en el inmueble. «Su madre llevaba varios días sin poder contactar con él por teléfono, y cuando vinieron para ver qué pasaba descubrieron el cadáver», añade el vecino.
Un estafador del caso de la Nueva Esperanza, una inmobiliaria que cobró más de 100 millones de las antiguas pesetas por viviendas que nunca entregó, también tuvo su domicilio en el número 1 de la calle Tres Forques.
Otro delincuente «saltó del tercer piso cuando huía de la Policía y se rompió la piernas», afirma Rubio. «Tanto suceso da un poco de mal rollo, pero no hay que obsesionarse», dice Pedro Tárraga, un taxista que vive con su pareja en un piso alquilado.
Y en la madrugada del pasado jueves, Javier O., uno de los vecinos de la puerta 10, mató presuntamente a una prostituta y escondió el cadáver en el trastero del edificio. El homicida, de 40 años y con antecedentes policiales, fue detenido unos 10 minutos después por la Policía Nacional en el centro de la ciudad. El sospechoso llevaba la ropa manchada de sangre y un cuchillo cuando fue apresado en la calle Balmes.
Los gritos de la víctima despertaron a varios vecinos, que llamaron a la Policía o se asomaron por la mirilla de su puerta, como hizo Benito Grande, un inquilino del tercer piso. Eran las cinco de la madrugada. Al lugar de los hechos acudieron con urgencia varias patrullas de la Policía Nacional. Los agentes descubrieron el cadáver de la mujer en el portal de la finca.
Algunos vecinos aseguran que hartos de oir voces y ver sombras dentro de sus casas, decidieron venderla y poner tierra de por medio, alejándose de tan enigmático edificio. Tal es el caso de Carolina López, propietaria de un par de pisos de este inmueble que tuvo que marcharse ante las bajadas drásticas de temperatura, los sonidos de pasos en el parquet y la sensación de sentirse observada continuamente. Tal era el miedo que durante años tuvo que dormir con la luz del baño encendida para poder conciliar el sueño.
¿Existen casas marcadas con cierta negatividad que influye en aquellos que las habitan?

viernes, 25 de julio de 2014

Noticias misteriosas: Misteriosas muertes en un edificio maldito de Dublin

Ayer no hubo noticias, pero no os preocupéis que hoy os traigo una bastante escalofriante y tenebrosa. Unas muertes que ocurren en un edificio de Dublin

Muchas personas conocen los trágicos acontecimientos ocurridos en Amityville o incluso el edifico maldito de la calle Tres Forques en Valencia, España, donde han habido terribles sucesos. Pero lo que muchos desconocen es la misteriosa historia de un edificio en una zona residencial de Berlín donde ha habido nueve muertes en los últimos 15 años.

El Edificio Maldito
El edificio conocido como “El Edificio Maldito” fue construido hace sólo 25 años en el distrito de Gatow y era la vivienda del propietario de un burdel que acabó decapitado, además del suicidio pactado de un periodista británico y su amante. El asesinato de una familia entera fue quizás el suceso más sorprendente. Pero el más reciente fue el del científico Lorin W. que residía en “El Edificio Maldito”, quien a principios de este mes colisiono su vehículo contra otro vehículo que se encontraba delante en un semáforo. Cuando el conductor afectado llamó a la policía, Lorin W., trabajador de Siemens, huyó con su vehículo dirección a la autopista, donde perdió el control a una velocidad de 200km/h y murió en el accidente. Pero Lorin W. no fue el primero en morir en trágicas circunstancias debido a un accidente. El propietario de un burdel que había alquilado un apartamento en la planta superior fue decapitado durante un viaje con su moto por la autopista cerca del edificio en 2003.

Pero los acontecimientos no acaban ahí, en el verano de 2012 la policía de Berlín fue avisada debido a unos extraños ruidos que provenían del dúplex del edificio. A su llegada, la policía se encontró los cuerpos sin vida de Kristian B., su esposa Kathrin y sus dos hijos de seis y tres años de edad. Kristian B., un consultor de la banca, asfixió a toda su familia antes de suicidarse con una bolsa de plástico. Otro de los casos comentados anteriormente fue el ocurrido con un periodista, donde los agentes de policía encontraron los cuerpos de John D. y su compañero Jörg K, ambos tenían el SIDA en un estado avanzado y decidieron suicidarse juntos. Pero este no era el único suicido, en el año 2000, un hombre de origen holandés que residía en la escabroso edificio precintó con cinta adhesiva todas las puertas y ventanas de su vivienda, encendió una barbacoa y murió poco después de intoxicación por monóxido de carbono.

Viviendo ante las puertas del más allá

Muchas personas afirmarán que todas estas trágicas muertes son fruto de la casualidad y muchas otras pensarán que se trata de una maldición o incluso de un verdadero edificio con algún tipo de energía negativa o bajos astrales. Pero la realidad es que nueve muertes en tan solo 15 años es una cifra para tener en cuenta. Este edificio tiene cierta similitud con el edificio de la calle Tres Forques en Valencia, España, donde siete personas murieron en misteriosas circunstancias. Actualmente algunos vecinos afirman que se escuchan por el edificio extrañas voces y misteriosas sombras, incluso dentro de sus propias casas.
Los edificios con trágicas historias son vulnerables a la entrada de lo desconocido. En muchos casos los propietarios se han visto en la obligación de vender sus viviendas y marcharse. En ocasiones las tragedias familiares están ligadas estrechamente a las emanaciones de la vivienda, siendo otra parte importante de nuestros ser. Las viviendas guardan en muchas ocasiones energías pasadas que se materializan en bajadas drásticas de la temperatura, sonidos de pasos durante la noche y sin olvidarnos de la sensación de sentirse observado continuamente.
¿Existen las casas señaladas con negatividad influyendo en aquellos que las habitan?

jueves, 24 de julio de 2014

Fenomenos Inexplicables: Las almas perdidas del edificio Joelma



Muchas personas no saben que en el año 1975 hubo un terrible incendio en Brasil que acabo con la vida de muchos brasileños. Hoy vamos con la cara mas oculta de este terrible suceso

El 01 de febrero 1975 la ciudad de São Paulo, Brasil, se despertó con una gran tragedia. Uno de sus edificios más emblemáticos se convirtió en “el coloso en llamas”. De los 756 residentes del edificio, más de la mitad sufrieron graves heridas, y 188 almas fallecieron en el terrible incendio. Pero este terrible suceso solo fue el final a un terreno con 400 años de historia, que según dice la leyenda comenzó con las almas malditas de trece colonos jesuitas y terminó con la llegada de trece santos.
Aunque la realidad es que posteriormente al gran incendio, un gran número de testigos afirman haber sido testigos de extraños fenómenos que se escapan a cualquier explicación racional, convirtiendo el edificio Joelma en un lugar excepcionalmente embrujado. ¿Existe algún tipo de maldición en el lugar? ¿Qué es  el misterio de las 13 almas? ¿Continúan los informes de apariciones fantasmales u otros extraños sucesos en la actualidad? Bienvenido al edificio Joelma…

Un incendio devastador

El viernes 1 de febrero de 1974 los 25 pisos del conocido edificio Joelma estaban completamente en llamas. A las 8:50 de la mañana un vecino de un edificio adyacente se dio cuenta de las llamas y rápidamente informó a los bomberos. En menos de media hora todo el edificio estaba envuelto en llamas, dejando a cientos de personas atrapadas en su interior.

Para muchos no era de extrañar lo que estaba ocurriendo, ya que desde su construcción el edificio carecía de los sistemas mínimos para evitar este tipo de circunstancias. No disponía de alarmas contra incendio, rociadores, luces de emergencia o de salidas de emergencia, y los sistemas de aire acondicionado habían mostrado gran cantidad de averías desde su instalación. Y fue esto último lo que originó el infierno en el propio edificio. Un aparato de aire acondicionado en el piso doce se recalentó y posteriormente comenzó a arder.

El infierno en la tierra

Eso solo fue el inicio de una verdadera pesadilla para todos aquellos que estaban en el edificio. Aunque más de 500 personas lograron escapar, muchas salidas de emergencias fueron bloqueadas por el fuego, el calor y el humo que ascendía rápidamente por la única escalera del edificio. Cerca de 170 personas llegaron a la azotea, pero el humo y el calor del fuego impedían que los helicópteros de rescate pudieran llegar a los sobrevivientes. Lo que pasó a continuación con todos aquellos que se mantenían con vida fue una escena procedente del mismísimo infierno.

Algunas personas se suicidaron, otros intentaron descender por las ventanas de un piso a otro con el objetivo de alcanzar las escaleras de incendios, llagando únicamente a la planta número 15 (casualmente el fuego del hueco de la escalera sólo llegó hasta esta planta). Muchas personas murieron en esos intentos, al igual que todos los que intentaba sobrevivir saltando desde las ventana. Todo el que intentaba una caída libre desde la azotea acababa muriendo.

Hacia el mediodía el incendio finalmente se dio por extinguido y el personal de rescate, la policía y los bomberos fueron capaces de acceder al edificio en busca de sobrevivientes, y para contabilizar todos los muertos. Según informaron las autoridades, había cuerpos esparcidos por todas partes y, finalmente, la cifra oficial de fallecidos era de 188.

Las “13 almas no identificadas” y la “Casa del Mal”

A medida que los equipos de bomberos y de rescate pasaban de un piso a otro y de una habitación a otra para evaluar los daños, se encontraron con un ascensor completamente sellado. Los bomberos tuvieron que hacer un gran esfuerzo para abrir las puertas, pero lo que encontraron fue una escena dantesca; una masa de cuerpos carbonizados apilados en el suelo y en las paredes.

El calor en la caja metálica del ascensor había hecho que muchos de los cuerpos se fusionaran, lo que hizo que tardaran un buen rato en contabilizar a las 13 víctimas. Los cuerpos eran irreconocibles y nunca se pudo identificar los 13 cuerpos. Pero lo más sorprendente fue que nadie reclamó su desaparición. Fueron enterrados en el cementerio junto a San Pedro, y la tumba fue conocida como las “13 Almas”.

Aunque una de las peores historias ocurridas en el terreno tuvo lugar mucho antes de la construcción del propio edificio. En 1948, un químico de 26 años llamado Paul Campbell vivía en una casa en esos mismos terrenos con su madre y sus dos hermanas. Una noche, sin ninguna razón aparente, Paul asesinó a su familia, arrastrando los cuerpos al exterior de la casa antes de suicidarse.

Muchas personas desconocían este hecho o no le daban tampoco mucha importancia, pero después del incendio uno de los bomberos se infectó de alguna manera por un cadáver, muriendo al día siguiente. Fue en este punto cuando los locales estaban más que seguros que la tierra donde se erigía el edificio estaba maldito. El barrio donde estuvo la casa de Campbell, y más tarde el edificio Joelma, fue conocido como “La Casa del Mal”.

Un edificio embrujado

Después del incendio, el edificio Joelma estuvo cerrado durante varios años debido a las labores de remodelación, rebautizándolo como “Praça da Bandeira”. Había esperanzas entre los locales de que el nuevo edificio haría olvidar la terrible tragedia. Pero muy a lo contrario de lo esperado, el nuevo edificio presentó gran cantidad de actividad paranormal. Sobre todo las plantas superiores de la decimoquinta, que parecen ser las anfitrionas de una serie de apariciones fantasmales en las escaleras que hacen disparar las alarmas de incendios  constantemente y que provocan un mal funcionamiento en los ascensores.

Los psíquicos que entran en el edificio para contactar con las almas de los fallecidos en el gran incendio dicen que hay muchas energías que vagan por la parte superior de la planta decimoquinta, aunque muchas de ellas son presencias amigables. Sin embargo, también han afirmado que existen presencias oscuras realmente enojadas.

Y no podemos obviar que algunos lugareños dicen que las tumbas de las 13 almas perdidas del edificio Joelma tienen cualidades milagrosas. Según se dice, cuando alguna persona gravemente enferma pasa delante de sus tumbas a los pocos días es curada milagrosamente, sobre todo personas con quemaduras. Eso dio paso a un peregrinaje de muchas personas, quienes viajaban de todo Brasil para obtener el cumplimiento de sus milagros. Aunque la iglesia nunca ha reconocido oficialmente los milagros de las trece almas, los residentes de São Paulo y de muchas partes del país reconocen las tumbas de los 13 como un lugar sagrado en el que los enfermos se curan y los deseos se hacen realidad.

Un misterio que continúa en nuestros días

En el momento del incendio, Joelma tuvo el mayor número de muertes atribuidas a una tragedia en un edifico. Este macabro registro sólo fue superado cuando las torres del World Trade Center se derrumbaron en la ciudad de Nueva York el 11 de septiembre de 2001. En la actualidad el antiguo edificio Joelma tiene docenas de habitaciones vacías, y continúa el intento de librar al lugar de los espíritus. Las historias que rodena el viejo edifico siguen siendo uno de los grandes misterios de la época moderna, y aunque algunos son escépticos en cuanto a la presencia de actividad paranormal en el edificio, otros están completamente convencidos de que todos los fenómenos son una realidad.

domingo, 8 de junio de 2014

Casas Malditas: El edificio Dakota

Después de la buena noticia de que hemos superado las 100 visitas en apenas cuatro días, toca volver a enfundarse el traje de faena para volver a contar otra historia de una casa maldita o edificio maldito, en este caso el Dakota.
El impresionante edifico situado en el numero 1 de la calle 72,  al oeste de Central Park en Nueva York ,  no solo es famoso por albergar personajes celebres y ser escenario de la muerte del mítico John Lennon, un halo de misterios y leyendas negras rodean al peculiar edificio.El edificio comenzó a construirse en 1880 y fue terminado 4 años mas tarde. Su diseño corrió a cargo del arquitecto Henry Hardenberg (autor del también mítico Hotel Plaza) y  fue avalado con una fuerte inversión del propietario de las maquinas de coser Singer, Edward S. Clark.Su estilo es propio del renacimiento de la Alemania del norte y la distribución de los pisos esta inspirado en la arquitectura francesa de finales del siglo XIX.Cuando se construyó estaba tan lejos de la ciudad que ni siquiera llegaba la electricidad  y se decía que parecía estar en Dakota (al norte de EE.UU., en la frontera con Canadá), de ahí su nombre. Sin embargo pese a su lejanía y el hecho de que estuviera rodeado de oscuridad, no impidió que tuviera éxito y fuera alquilado por completo.
 Luego Manhattan comenzó su rápida expansión hacia el norte y los precios se dispararon  creando cierta exclusividad al edificio y comenzando a ser habitado por personajes ilustres, algunos de ellos muy conocidos como  Judy Garland, Boris Karloff, Leonard Bernstein y Lauren Bacall. También ha sido residencia de famosos cantantes como John Lennon (su viuda Yoko Ono sigue viviendo allí) , Jennifer López, Marc Anthony, Bono y su esposa activista Ali Hewson, Sting, Paul Simon o Roberta Flack.
Pero a pesar de hacerse mundialmente famoso por el asesinato en sus puertas de John Lennon,  siempre ocurrieron sucesos extraños entre sus muros.

A principios del siglo XX estuvo viviendo en el edificio Dakota el famoso mago negro Aleister Crowley. Éste, considerado uno de los hombres mas perversos del mundo, llevó a cabo varios rituales de magia negra dentro del edificio.Por la misma época estuvo viviendo el actor de cine de terror Boris Karloff, el cual participó en impresionantes veladas de espiritismo. Se dice que cuando murió Karloff hubo fenómenos de poltergeist y su persona se manifestó en el lugar mediante presencia fantasmal, que fue vista y oída por diversos inquilinos que huyeron despavoridos del edificio.También se dice que el sumo sacerdote de la brujería Wicca inglesa, Gerald Brossau Gardner, se alojó en este edificio cuando visitó Nueva York. En él celebró rituales mágicos invocadores de las potencias ocultas de la naturaleza. Precisamente, Polanski en el año 1968, se inspiró en este personaje para moldear las características del brujo maléfico coprotagonista de la película “La semilla del diablo” (Rosemary’s baby).

Durante el rodaje de la” semilla del diablo” ,  y a pesar que en el lugar solo se rodaron los exteriores, en el edificio Dakota tuvieron lugar todo tipo de extraños accidentes que diezmaron al equipo. En este edificio se produjo el desequilibrio nervioso de la actriz protagonista Mia Farrow y la ruptura de esta con Frank Sinatra. La película convirtió al Dakota en foco de atención al desvelarse por la prensa las connotaciones mágicas y ocultas que el edificio poseía. Diversos grupos de practicantes de la magia negra y de sectas satánicas se congregaron ante el edificio Dakota para amenazar a Polanski y su equipo e impedir que la película se llevara a cabo. Entre estos personajes se encontraba el tristemente célebre Charles Manson, el hombre que tiempo después y con varios miembros de su secta se encargaron de convertir en realidad las amenazas. En 1969 llevaron a cabo la matanza de Cielo Drive, en Hollywood, donde asesinaron a un grupo de personas, entre ellas a la actriz Sharon Tate, esposa de Polanski y a su bebe no nato atravesados por un tenedor.El ultimo en conseguir un apartamento ha sido el actor Alec Baldwin,  por la “módica” cantidad de mas de 8 millones de euros.

Pero no solo hace falta dinero para vivir en el, sino que además hay que pasar una férrea aprobación general del resto de vecinos que ni Antonio banderas ni Melanie Griffith pudieron sortear en 2005.

Y vosotros ¿viviríais en el Dakota?